Soy Bufón y mi nombre para los griegos significaba "inmolador de bueyes". Estoy condenado a mover a la risa y al contento de quienes me prestan atención: las carcajadas son el único aplauso que acepto y su regocijo mi mejor paga.
No olviden que la tristeza y la amargura son los anuncios de la muerte y que la risa es el remedio infalible.
Prometo a quien ría, que a pesar de haber muerto de la risa, vivirá dichoso.
El Bufón