Siendo aún un niño, Bernardo Rodríguez inició su participación en las sangrientas guerras civiles que asolaron el territorio colombiano al final del siglo XIX. Combatió ferozmente en tres contiendas, animado por el ideal de ver triunfante la bandera de su glorioso partido Liberal. En el campo de batalla de Palonegro, por su heroísmo recibió el ascenso a coronel de manos de su apreciado jefe Rafael Uribe Uribe. Una vez firmados los acuerdos de paz, pasó a engrosar la fila de los vencidos. Sólo 32 años después de haber terminado las hostilidades, durante el primer régimen liberal que siguió a la hegemonía conservadora, se atrevió a publicar las memorias de sus contiendas. Su relato, lleno de detalles geográficos y de nombres de participantes, nos enseña el conmovedor interior de la guerra. Visto a la luz de la historia, no se sabe qué admirar más en la vida del coronel Rodríguez, si su participación en la guerra, o el habernos legado el recuento de sus campañas.
Con prólogo de Gustavo Pérez Ángel se presenta la segunda edición de esta valiosa fuente primaria de información histórica.