El alegre mes de mayo

O. Henry

En mayo, la naturaleza nos amonesta con un dedo admonitorio, recordándonos que no somos dioses, sino super engreídos miembros de su gran familia. Nos recuerda que somos hermanos de la almeja y del asno, vástagos directos de la flor y del chimpancé y primos de las tórtolas que se arrullan, de los patos que graznan, y de las criadas y los policías que están en los parques... (Fragmento)

Versiones disponibles