El conde Alarcos

Guillén de Castro y Bellvís

Se trata de una obra escrita entre 1600 y 1602 que toma su asunto del «Romance del conde Alarcos». La obra tiene un ambiente épico y de tragedia, aunque, en línea con la comedia nueva, está moderada por un final feliz. Se aborda el tema de la resistencia ante el poder injusto ejercido por un rey caduco y débil, que a su vez está dominado por una mujer fuerte. La obra supone una crítica del habitual código del honor y se constituye en un ejemplo de educación caballeresca.A pesar de que es una muestra de la utilización del romancero tradicional en la comedia nacional, todavía están presentes situaciones que eran habituales en la tragedia de la segunda mitad del siglo XVI, como la crueldad de la escena en que la infanta, movida por su pasión enfermiza, ordena que sea servido en un banquete el corazón de un niño a sus propios padres.