La tumba

Guy de Maupassant

El diecisiete de julio de mil ochocientos ochenta y tres, a las dos y media de la mañana, el guarda del cementerio de Béziers, que vivía en un pequeño pabellón en el extremo del campo de los muertos, fue despertado por los ladridos de su perro encerrado en la cocina... (Fragmento)