Historia de una rosa

Medardo Rivas Mejía

Vamos a Oriente, la tierra de la inspiración poblada de recuerdos, sembrada de ruinas, iluminada por un sol de fuego, y a donde los cristianos van a contemplar las huellas de sangre que estampó Cristo sobre la más desgraciada de las ciudades, sobre la desolada Jerusalén. Vamos a Oriente, la tierra de la poesía, la que vió aparecer a Eva primaveral, inocente como la flor, entre los esplendores del Paraíso... (Fragmento)