Llovizna sobre la desdicha

Bernardo Verbitsky

Viñaver llegó a su casa temeroso pero ya resignado a que le vieran con su uniforme blanco. Sin embargo, en contra de lo que suponía, pudo atravesar el patio y aproximarse a su habitación sin encontrar a ninguno de sus vecinos. Su alivio fue tal cuando en el último momento esquivó a Don Alí, el encargado, que hacía su aparición en el patio... (Fragmento)