En compañía de Martín Rivas

Milton Rossel

Cúmplese el presente año el centenario de la publicación de Martín Rivas, oportunidad propicia para lanzar la mirada hacia atrás, releer esta novela, atisbar en la psique de los personajes y, sobreponiéndose al rigor del examen crítico, determinar cuánto en ella ha caducado y cuánto permanece vigente, resistiendo la ineluctable mutación de las circunstancias temporales, ya en el plano estético, ya en el de las modas y costumbres. Y, al final, podremos concluir que la calificación de «maestro y padre de la novela chilena» con que se jerarquiza a Alberto Blest Gana rige sin dudas, pero más por sus creaciones humanas que por los atributos propiamente literarios. Posee Martín Rivas una virtud fundamental para quienes dan al arte y a la literatura en particular un sentido lúdico: es de esas novelas que se leen con agrado, que entretienen, incluso mantienen al lector en constante tensión, alerta su curiosidad para conocer el destino de esas personas con las cuales convive como realidades de su propio mundo cotidiano... (Fragmento)