La engañada

Thomas Mann

Alrededor del año 1925 la señora Rosalie von Tümmler, viuda desde diez años atrás, vivía, con su hija Anna y su hijo Eduard, en Düsseldorf del Rin en condiciones, si bien no suntuosas, desahogadas. Su marido, el teniente coronel von Tümmler, había muerto a comienzos de la guerra, no en el combate sino en un accidente automovilístico y de modo por completo insensato, aunque bien podía afirmarse que había perdido la vida en el campo del honor; fue ese un duro golpe que la señora von Tümmler, de cuarenta años en aquel momento, sobrellevó con patriótica resignación; así había perdido, no sólo al padre de sus hijos, sino también a un amable marido, cuyos frecuentes desvíos de las normas de la fidelidad conyugal sólo constituían manifestaciones de una vitalidad exuberante... (Fragmento)

Audiolectura