Silva en la sombra

Pablo Neruda

Por los caminos hay todavía fogonazos y olor acre de pólvora y soldado, y los caudillos interrumpen el silencio con sus cabalgatas de potros guerreros, y a la luz de la luna muestran en un relámpago las charreteras doradas, los pantalones escarlata. En las profundas casas de patios y graneros, algunos hombres caen sobre los libros, devorando las páginas a la escasa luz de los cirios, profesando la vida en forma intelectual encarnizada, enseñando y combatiendo como Sarmiento o Bilbao, o entregándose a la poesía en forma despeñada y total como Pedro Antonio González o José Asunción Silva... (Fragmento)