La laguna

Joseph Conrad

El malayo se limitó a gruñir y siguió mirando con fijeza río adelante. El blanco, apoyando el mentón sobre los brazos cruzados, lanzó una mirada a la quilla de la embarcación. Al extremo de la recta avenida de bosques que el destello intenso del río cortaba en dos, surgía el sol cegador y sin nubes, posado sobre las aguas, que brillaban bruñidas como una banda de metal... (Fragmento)