El Capitán Tormenta

Emilio Salgari

Esta escena se desarrollaba en una gran tienda de campaña que servía al mismo tiempo de cuartel y de cantina, a juzgar por los numerosos colchones amontonados en un extremo y los barriles acumulados tras un rústico banco, en el que se hallaba sentado el propietario de la tienda, bebiendo a tragos una garrafa llena de vino de Chipre. Debajo de una lámpara de las denominadas de Marrano, que pendía del machón central de la tienda, se encontraban ambos jugadores, y a su alrededor estaban reunidos una quincena de soldados de los que envió la República de Venecia, reclutados de sus posesiones dálmatas para proteger las colonias de Levante, amenazadas de continuo por la formidable cimitarra turca... (Fragmento)