A bordo del Francis Spaigh

Jack London

El Francis Spaigth navegaba con sólo las velas altas cuando ocurrió. No fue a causa de un descuido de la tripulación, sino a su falta de disciplina y al hecho de que, en el mejor de los casos, eran novatos casi todos. El timonel, por ejemplo, un nativo de Limerick, no tenía la menor experiencia con el agua salada, excepto por el traslado de troncos por el río Shannon, desde los buques que llegaban de Quebec. Le asustaban las enormes olas que se alzaban a proa, para caerle encima, y procuraba esquivarlas, en vez de aferrarse al timón para seguir guiando el buque... (Fragmento)