La ciencia Blancardina

Francisco Javier Eugenio Santa Cruz y Espejo

Para facilitar la inteligencia de este opúsculo de Espejo, es necesario reproducir íntegramente la Aprobación, que el padre Arauz dio a la oración fúnebre pronunciada por el doctor Yépez, porque todo el escrito de Espejo va enderezado contra la aprobación del padre Arauz. Mas, antes, como preámbulo, juzgamos de todo punto indispensable la discusión y el esclarecimiento de algunas cuestiones de crítica histórico-literaria, relativas al verdadero fin y objeto del opúsculo, que enseguida hemos de imprimir.¿Quién fue el verdadero autor del opúsculo titulado Marco Porcio Catón o Memorias para la impugnación del Nuevo Luciano de Quito? ¿Fue el padre fray Juan Arauz o fue el mismo Espejo? Esta cuestión es para nosotros cuestión definitivamente resuelta: el verdadero autor del opúsculo titulado Marco Porcio Catón no fue el padre Arauz, sino el mismo Espejo. Las pruebas, que vamos a presentar, son irrefutables... [...] Espejo escribió la Ciencia blancardina con el objeto de vengarse del padre Arauz, analizando y censurando la Aprobación, que éste dio a la oración, que pronunció el doctor Yépez en las exequias, que en la Catedral de Quito se hicieron al Obispo de Badajoz. Así lo declara, y así lo asegura el mismo Espejo, en la Representación, que, cuando estuvo encarcelado, elevó al presidente Villalengua.(De la Introducción)