El viaje hacia el mar

Juan José Morosoli

A pesar de que habían resuelto partir a las cuatro, Rataplán llegó a las tres. Era el primero en llegar.En el café había un solo hombre, sentado al lado de la puerta, desconocido para Rataplán, lo que quiere decir que no era del pueblo.-Buen Día -dijo aquél al entrar.-Bueno -respondió el otro, y acercó una silla al recién llegado como si le conociera o estuviera esperándole y, tras un silencio, agregó:... (Fragmento)