Las precauciones expresadas por Séneca sobre los peligros de desviar la atención de la filosofía hacia entretenciones lógicas o enredos dialécticos han dado lugar a que algunos lectores, como John Cooper, pongan en duda el carácter filosófico de las Cartas a Lucilio. A partir de los problemas que plantea dicha lectura, el presente trabajo propondrá, en primer lugar, una revisión del concepto senecano de filosofía destinada a responder cuánta coherencia tendría con el llamado de Séneca a realizar una escritura sentida; se examinará también en qué consiste el ejercicio racional de la filosofía y, finalmente, se responderá a las críticas de Cooper.