Invitación a filosofar

Juan David García Bacca

Ni por un instante me hago la ilusión de tener tanto éxito con esta Invitación a filosofar como el obtenido por la Aufforderung zum Tanz, por la «Invitación a bailar» de Weber. Y lo digo con una cierta envidia por el éxito de Weber, y sin intención alguna despreciativa por el gusto del público, más sobornable por una invitación a «bailar» que por una invitación a «filosofar». Podría ser muy bien, en definitiva, que el público nos diese, con esta preferencia suya, una no despreciable lección a los filósofos... (del Prólogo)