Yo, testigo del tiempo

Antonio María Benítez

Benítez es un paradigma que con justicia ha sido puesto en el sitio de honor que le corresponde al gran maestro que tuvo por ejercicio vital lo propio, lo auténtico y lo decididamente autónomo, con el fin último de embellecer la vida que nosotros, sus privilegiados espectadores, dejamos de ver en los momentos en que tal olvido no debería acontecer.