Un hombre muy miserable llamado Gonzalo

Juan Cortés de Tolosa

Nació Gonçalo en la ciudad de los Camaleones. Fue hijo de otro Gonçalo, presidente en este género de animales, y de doña Aldonça, a quien su marido convirtió en camaleona. Cuyo padre de nuestro Gonçalo meritíssimamente ocupó el primer lugar de miserable, tanto que hizo verdad la opinión de Aristóteles cerca de los que son avisados, afirmando no engendrar éstos hijos que lo sean, porque, divertidos en sus negocios o en cosas de ingenio, están en aquel acto tan ocupada la imaginativa que no tiene la materia de que se forman suficiente capacidad para que el hijo sea otro ellos, porque estuvo tan en sí como del efecto se puede entender, pues sacó a luz el inventor de la hambre, que, si en algo no le pareció, fue en ser más miserable que él... (Fragmento)