Llevan a la luna un día hasta la comisaría

Antoniorrobles (Antonio Joaquín Robles Soler)

La Isla de la Golondrina era muy grande y muy preciosa. Tenía leguas y leguas de extensión, y montañas con rocas, y llanos con huertas, y pueblos con torres.
En un extremo estaba la magnífica ciudad de Tilín de la Hermosura, con su soberbio puerto de mar. Y a más de cien kilómetros, y sobre unas rocas altísimas, altísimas, un pueblecillo ruin que se llamaba Villacoser de los Remiendos, con las techumbres de paja, las paredes de piedra sin cal ni ventanas; y unas, puertezucas que para entrar por ellas había que agacharse... (Fragmento)