Monografía sobre los refranes, adagios y proverbios castellanos

José María Sbarbi

Al emprender nuestra MONOGRAFÍA paremiológica, nos creemos ante todo en el deber indeclinable de imponer justos límites a la significación de las diversas palabras que representan en concreto la idea revelada en abstracto por la voz Dicho, esto es, aquella expresión sucinta de uso más o menos común, casi siempre doctrinal o sentenciosa, célebre, y, por lo regular aguda, con novedad en su aplicación, antigüedad en su origen y aprobación en su uso: tarea, por cierto, de mayor compromiso que lucimiento, tanto más, cuanto que poco se han ocupado en el particular nuestros filólogos, y, para eso, incurriendo en confusiones y contradicciones mil.
Ahora bien; el Dicho, o es vulgar, o no: si lo primero, toma el nombre de Refrán; si lo segundo, el de Adagio o Proverbio. Entran por lo regular en el refrán, como cualidades distintivas, el chiste y la jocosidad, alguna vez la chocarrería, y no pocas el simple sonsonete; en el adagio, la madurez y gravedad propias de la moral sentenciosa; y en el proverbio, la naturalidad y sencillez peculiares al relato de algún suceso acaecido en tiempo anterior. En una palabra: el refrán es, por lo regular, festivo; el adagio, doctrinal; el proverbio, histórico... (Fragmento)