Desolación

Gabriela Mistral

Extraño caso no sólo en nuestra tierra, sino en la historia de la literatura universal, el de esta mujer que no nació en cuna extraordinaria y, sin embargo, antes de publicar su primer libro, tiene por todos los países de su lengua mayor gloria que muchos grandes autores clásicos.
Su obra ya no puede juzgarse: es ella la que divide y clasifica. Los que la admiran son «personas que la entienden», quienes la niegan «personas que no la entienden». Y si alguien quiere situarse en un punto medio, poner reparos, hacer distingos, de uno y otro lado le mirarán con desconfianza.
Debemos, pues, limitarnos a declarar sencillamente que está consagrada como un genio, tal vez el primer poeta del habla castellana, referir algo de su historia para que sirva más tarde a los críticos y anotar algunas observaciones al margen... (del Prólogo)