Parodia de Guzmán el Bueno

Félix María de Samaniego

Como es oficio nuevo este de hacer soliloquios, he querido instruirme en la materia y he hallado en los libros que la palabra soliloquio está particularmente consagrada a la teología mística: que así llamamos a las meditaciones devotas, verbi gratia, los Soliloquios de San Agustín, que los de la escena deben llamarse Monólogos. Yo quisiera que en la escena no hubiese ni el nombre ni la cosa, supuesto que los mismos libros que han hablado del soliloquio dramático nos dicen que no hay una cosa más contraria al arte y a la naturaleza que los tales monólogos... (del Prólogo)