Lisardo enamorado

Alonso de Castillo Solórzano

Con las negras sombras de una obscura y tenebrosa noche, caminaba el enamorado Lisardo, acompañado de más penosos pensamientos, verdugos crueles de su alma, que de criados de la ilustre y noble casa de sus padres, pues con sólo uno, fiel archivo de sus secretos y segura guarda de su persona, iba camino del Reino de Valencia, dexando a toda priessa a Madrid, amada patria suya, Corte insigne del Cathólico Filipo, cuarto deste nombre, ínclito monarca de las dos Españas. En esta insigne villa tenía Lisardo su antiguo solar y calificada casa siendo el primogénito en ella y sucessor de un cuantioso mayorazgo que al presente poseía su anciano padre... (Fragmento)