El hombre de los cuarenta escudos

Voltaire

Con El hombre de los 40 escudos, el francés se propuso inculcar dos cosas: una, dar un ejemplo de lo que podría ser un ciudadano ejemplar; y dos, mostrar e instruir al lector sobre las situaciones injustas —y en casos ridículas— de la vida social, económica, y jurídica de la época. Voltaire nos muestra un personaje encantador, trabajador, inteligente, y sobre todo curioso.