Amar sólo por vencer

María de Zayas y Sotomayor

Cuando dio fin la música, ya la hermosa Matilde estaba prevenida para referir su desengaño, bien incierta de que luciese como los que ya quedaban dichos. Mas ella era tan linda y donairosa, que solas sus gracias bastaban a desengañar a cuantos la miraban, de que ninguno la merecía. Y así, cuando no fuera su desengaño de los más realzados, la falta de él supliera su donaire. Y viendo que todos suspensos callaban, dijo así:
-Cierto, hermosas damas y bien entendidos caballeros, que cuando me dispuse a ocupar este asiento, dejé a la puerta prevenida una posta, y yo traigo las espuelas calzadas; porque el decir verdad es lo mismo que desengañar... (Fragmento)