Epistolario

Félix María de Samaniego

Debo agradecer la amabilidad de algunas personas que, desde hace tiempo, me han proporcionado cartas olvidadas de nuestro Samaniego como el solícito José María Ibarrondo, ya jubilado, o María del Camino Urdiáin Martínez y su equipo del Archivo del Territorio Histórico de Álava (ATHA), que ordenaron el Fondo Samaniego, y transcribieron parte de sus cartas.
Como en cualquier Epistolario, el de Samaniego es una empresa abierta y colectiva que se irá completando con el tiempo. Éste es el estado de la cuestión, salvo que alguna epístola se me haya quedado traspapelada. El lector encontrará serias dificultades para reconocer el entramado de relaciones familiares, de gente de su tierra y quizá pueda reconocer mejor a otros personajes de dominio público con los que trató Samaniego.
El Epistolario del fabulista se ha conservado de manera irregular, ya que además de la pérdida habitual de cartas que sufre cualquier escritor, tuvo la desgracia de perder en la Guerra de la Convención el archivo de Tolosa donde guardaba parte de sus papeles. Todo está excesivamente disperso, y en el Fondo Samaniego sólo encontramos cartas rigurosamente familiares... (De la advertencia)