El hombre oscuro

Robert E. Howard

Un viento mordiente hacía derivar la nieve que caía. El oleaje gruñía en la agreste costa y, más a lo lejos, largas olas plomizas gemían incesantemente. En el gris amanecer que se abría paso sobre la costa de Connacht, un pescador caminaba penosamente, un hombre tan salvaje como la tierra que le soportaba... (Fragmento)