Las arpías de Madrid y coche de las estafas

Alonso de Castillo Solórzano

Al lector: En dos libros tengo prometido al señor lector (que así le tengo de llamar siempre), éste de Las harpías en Madrid y coche de las estafas ya cumplo mi palabra; sólo quisiera que, habiéndole comprado en casa del librero, no le parezca el mismo libro estafa del dinero que ha dado por él, porque juzgando que no lo vale, la tendrá por tal.
No hay lectura por mala que sea que no tenga alguna cosa buena con que reformar costumbres; si de las que abomina hubiese enmienda, daré por bien empleado el trabajo que me ha costado. Pido atención en su lectura y disimulación en sus yerros, que no tendrá pocos.
Mucho espero del lector; Dios se le dé bien intencionado, que no siéndolo, en lo muy consumado buscará defecto que poner. (Autor)