Un hombre original

Leonid Nikoláievich Andréiev

Un corto silencio entre los comensales, y en medio del murmullo de las conversaciones, alrededor de las mesas lejanas y del ruido ahogado de los pasos de los criados, que traían y llevaban los platos, alguien declaró con voz dulce y tranquila:
-¡A mí me encantan las negras!... (Fragmento)