A paso de Yuma

Sergio Rangel Arenas

Este libro que le hago llegar en vísperas de Navidad, lo escribió mi hijo Sergio Rangel Arenas, con nostalgia, y con El único propósito de perdurar la memoria de lo que parecería fue un sueño. Barcos que surcaban las aguas del Río Magdalena, llevando ilusiones al marzo, trenes trepidantes atestados de pasajeros, en una algarabía en donde las voces y los alegres cantos se confundían con mugidos de las reses y alboroto de gallinas, todos pujando por espacio, Y que de pronto, Desaparecieron borrados de la faz de la tierra, quizás por la terrible maldición de un Dios vengador.