Auto sacramental de la Jura del Príncipe

Antonio Mira de Amescua

En las islas del norte
mi palacio fundé y está mi corte,
que si en las alas de aquilón subía
al monte del sagrado testamento,
esa región es mía,
y como siente mi obstinado aliento
de católica sangre hidropesía,
mientras no la he bebido
la casa de Austria mi enemigo ha sido;
que Dios vendrá del austro
para humanarse en el divino claustro
-dijo el profeta-; y si Belén es casa
de pan y al Austria pasa
su devoción divina,
con razones mi anhélito camina
a que el Austria me tema,
y la augusta diadema
no ciña más su frente
porque la casa deste pan no aliente.
(Fragmento)