Las amarguras de un rey

Nicasio Camilo Jover

Un solo lazo me ligaba ya á la vida, la gratitud: en medio de mi desventura recordaba aun con dulce tristeza al hombre á quien habia debido el mas grande de los favores, y puesto que para mí eran inútiles todos los tesoros del mundo, quise esperimentar una última satisfaccion colmándole de riquezas. Pero estaba escrito: para llegar al conocimiento de la verdadera ciencia era indispensable hallarse purificado por el dolor, y el cielo me habia condenado sin duda á esperimentar todas las amarguras. Cuando me disponia para dirigirme á España con el objeto de revelar mi descubrimiento al ilustre monarca á quien habia debido la única felicidad verdadera, la posesion de Zulima, llegó al Cairo en alas de la fama la noticia de su muerte: D. Fernando III de Castilla no existia ya: al recibir tan infausta nueva incliné la frente, me entregué en brazos de la Providencia y resolví no hacer en adelante ningun propósito... (Fragmento)