El rastreador

Eduardo Gutiérrez

Como desde el primer momento Segovia se había propuesto dar con el asesino a toda costa, aquella misma noche mandó tapar con un cajón el pedazo de vereda donde indicó Sandes que había estado parado el asesino, poniendo allí un centinela para que no dejara tocar el referido cajón.
Era aquel pedazo de vereda que, según su plan, debía dar las mejores señas del hombre que quería agarrar... (Fragmento)