A propósito del «Gigante»

Julio Verne

Parece que la cuestión de los globos ha experimentado un nuevo progreso desde las audaces tentativas de Nadar. La ciencia aerostática parecía abandonada desde hacía largo tiempo; y, por así decirlo, no había hecho grandes progresos desde finales del siglo XVIII; los físicos de la época habían inventado todo: el gas hidrógeno para inflar el globo, la red para contener el tafetán y sostener la barquilla, y en fin la válvula para dejar ir el gas; los medios de ascenso y de descenso por el abandono del gas o del lastre fueron igualmente encontrados. Por tanto, en ochenta años, el arte de los aeronautas permaneció estacionario... (Fragmento)