El retrato de Manuela Rosas

José Mármol

Toda la vida pública y privada de Rosas se divide en dos partes genéricas: crimen, y farsa.
Nadie como él ha sabido inventar crímenes desconocidos hasta ahora; pero nadie también se le presenta de rival en la invención de la farsa. Con la imaginación que el diablo le ha dado, Rosas habría sido un inimitable poeta cómico... (Fragmento)