Nietzsche: o el sentido del resentimiento

Iván Silén

Donde no hay orgullo de ser no hay nada que hacer. Y esto precisamente es la rebelión: ¡orgullo de ser! Por esto mismo, sólo podemos hallar mala consciencia cuando se intenta pervertir, confundir, ese "orgullo de ser" con el "resentimiento" o con la envidia Por esta razón la rebelión es precisamente bella Es bella porque en ella se sostiene el sentido mismo de los hombres, o el sentido mismo del mundo. Es bella porque en ella los hombres encuentran lo que no se puede inalienar. La rebelión exhibe lo que no se puede separar de sí mismo. La rebelión es donde la nación en pleno decide mostrar violentamente el orgullo de su ser. El amor propio que no se puede destruir. La rebelión es el amor al ser mismo que se es. La rebelión es, entonces, amor en acción. Pensar de otra manera es haber asimilado el odio que los invasores y los postmodernos nos trasmiten culturalmente a través del nihilismo... (Fragmento)