Croisilles

Alfred de Musset

En los comienzos del reinado de Luis XV, un joven llamado Croisilles, hijo de un orfebre, volvía de París al Havre, su pueblo natal. Encargado por su padre de realizar cierto asunto en la corte, y habiéndolo desempeñado satisfactoriamente, la alegría de traer una buena nueva le hacía andar más contento y ligero que de costumbre, emprendiendo el viaje a pie voluntariamente, aunque traía en sus bolsillos una suma muy considerable. Era un mozo de excelente carácter y no falto de talento; pero tan distraído y aturdido, que le tenían por una mala cabeza... (Fragmento)