Pedro y Camila

Alfred de Musset

No quería una mujer hermosa, pero tampoco la quería fea; deseaba que fuese instruida e inteligente, pero sencilla; lo que buscaba sobre todo era la alegría y la bondad de carácter, cosas que consideraba cualidades esenciales de toda mujer.
Le agradó la hija de un negociante retirado que vivía cerca de allí, y como el caballero no dependía de nadie, no reparó en la distancia que mediaba entre un gentilhombre y la hija de un comerciante... (Fragmento)