Historia de un buen brama

Voltaire

En mis viajes encontré un brama anciano, sujeto muy cuerdo, instruido y discreto, y con esto rico, cosa que le hacia más cuerdo; porque, como no le faltaba nada, no necesitaba engañar a nadie. Gobernaban su familia tres mujeres muy hermosas, cuyo esposo era; y cuando no se recreaba con sus mujeres, se ocupaba en filosofar. Vivía junto a su casa que era hermosa, bien alhajada y con amenos jardines, una india vieja, beata, tonta, y muy pobre... (Fragmento)