Gil Braltar

Julio Verne

Con marcado humor, Verne trata el tema de la lucha de reconquista de tierras que una vez pertencieron a un grupo de personas y que un día les fueron arrebatadas. Para ilustrarla, escoge exactamente Gibraltar, cabo de la peninsula ibérica situado en el declive noroeste del Peñón de su propio nombre y en la costa oriental de la bahía de Algeciras, que había pertenecido a los españoles y que recientemente había sido conquistado por los ingleses.

En esta historia corta aparecida por primera vez en un volumen junto con la novela El camino de Francia, en 1887, Verne nos recrea cómo el afán de un hombre por recuperar lo que una vez era suyo lo lleva a una situación peculiar: enfrentar a los conquistadores, pero no con un ejercito de hombres sino con uno de monos. Por demás el descenlace final de la historia resulta ser una salida hilarante al asunto, dejando siempre trás de sí la interpretación del mensaje que Verne quiere transmitirnos. (Ariel Pérez)