La cruz y la espada

Eligio Jesús Ancona Castillo

Cuando a fines del mismo año volvieron los españoles al propio lugar, acaudillados por Juan de Grijalva, a pesar del aumento de armas que trajeron y de las precauciones que adoptaron, tres cadáveres quedaron tendidos sobre el campo de batalla, salieron más de sesenta peligrosamente heridos y el mismo general sacó de la refriega dos dientes quebrados y tres flechazos.
Algún tiempo hacía que el lugar había adquirido su cuarto y último nombre. La villa de San Pedro, fundada por Francisco Gil a orillas del río Tenocique, había sido trasladada a Champotón porque pareció difícil conservarla en su primer asiento.
Así es que la población presentaba un aspecto mixto de español e indígena, de cristiano y de gentil... (Fragmento)