Quijotismos

Francisco Rico Manrique

El ensayo que viene a continuación y los otros tres que lo complementan tienen en común el designio de entender a grandes rasgos cómo el Quijote de 1605 se convirtió en el de 1905 (no, confío, de 2005), poniendo si acaso un cierto acento en apuntar de qué modos la recepción de la novela fuera de España fue encauzando las fortunas que entre nosotros le tocaron. Si una anécdota bastara para abonar ese énfasis, aduciría que el rey de España que ha demostrado más entusiasmo por el Quijote ha sido Felipe V, que no en balde en 1693, aún Duque de Anjou, escribió en su lengua materna una continuación, un Tome V (porque él lo había manejado en cuatro volúmenes) de Dom Quichote de la Manche... (Fragmento)