Demasiado oro

Jack London

Tratándose de un cuento de mineros -y, a decir verdad, de uno más verdadero de lo que pueda parecer- es de esperar que sea un cuento de mala suerte. Pero eso depende del punto de vista con que se mire. Mala suerte es una manera suave de llamarlo por lo que se refiere a Kink Mitchell y Hootchinoo Bill. En las tierras del Yukón todo el mundo sabe que tienen una opinión bien clara al respecto.
Fue en el otoño de 1896 cuando los dos socios llegaron a la margen oriental del Yukón y sacaron una canoa peterborough de un escondrijo cubierto de musgo. No eran tipos de aspecto agradable que digamos... (Fragmento)

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