Mimí Pinsón

Alfred de Musset

Entre los estudiantes que cursaban el año pasado en la Escuela de Medicina había uno llamado Eugenio Aubert. Era de buena familia, y apenas contaría diecinueve años. Sus padres, que residían allá en la provincia, le pasaban una pensión modesta, aunque suficiente para él. Hacía una vida ordenada, y tenía un carácter dulce. De mano generosa y corazón abierto, se ofrecía bondadoso y servicial, haciéndose querer por sus camaradas... (Fragmento)