Cuéntame un cuento para ser

Miguel Ángel Pérez Ordóñez

La comprensión del mundo intrapsíquico del niño siempre se ha constituido en un problema bastante complejo e inaccesible para los terapeutas; dado que los procesos adultos se rigen por un juicio más racional, con una prueba de realidad que le permite diferenciar adecuadamente el mundo interior del mundo exterior, bajo un pensamiento descentrado que maneja elementos abstractos en su razonamiento. Al contrario, el psiquismo infantil está determinado por un juicio que aun no diferencia claramente la realidad de la fantasía. De ahí que a través de la historia, los terapeutas infantiles hayan recurrido a formas de intervención que se aproximan a la mente del niño, tales como los juegos, los dibujos y las dramatizaciones; manifestaciones que revelan de manera indirecta sus procesos mentales.