El jinete en el cielo

Ambrose Bierce

Cierta tarde de sol en el otoño de 1861, un soldado se encontraba tendido bajo un monte de laurel junto al camino, en el oeste de Virginia. Echado sobre el estómago, con la punta de los pies clavada en tierra y la cabeza apoyada en un antebrazo, empuñaba descuidadamente el rifle con su mano derecha. Salvo por la posición algo metódica de las piernas y un ligero movimiento de la cartuchera al dorso del cinto, se hubiera pensado que estaba muerto. Dormía, sin embargo, en el puesto de guardia. Pero de haber sido descubierto, muy poco después lo hubiese estado, ya que la muerte era el castigo justo y legal de su crimen... (Fragmento)