Armadale

Wilkie Collins

-Señor posadero -dijo la esposa del alcalde, dando al propietario el tratamiento adecuado-, ¿llegará algún huésped extranjero este primer día de la temporada?
-Señora alcaldesa -respondió el posadero, devolviéndole el cumplido-, van a llegar dos. Me escribieron, el uno por medio de su criado y el otro creo que de su puño y letra, para reservar sus habitaciones. A juzgar por sus apellidos, creo que ambos vienen de Inglaterra. No pronunciaré sus nombres, porque se me trabaría la lengua; pero si quiere que los deletree, ahí van, letra por letra, por el orden en que llegaron las cartas. El primero, un extranjero de alto linaje (tiene el título de mister), lleva un apellido de ocho letras: A, r, m, a, d, a, l, e, y viene enfermo en su propio carruaje. El segundo, un extranjero de alta cuna (también con título de mister), tiene un apellido de cuatro letras: N, e, a, l, y viaja enfermo en la diligencia. Su excelencia de ocho letras me escribió (por medio de su criado) en francés; su excelencia de cuatro letras lo hizo en alemán. Las habitaciones de ambos están preparadas. No sé nada más... (Fragmento)