Ciudades viejas: El Toboso

Benito Pérez Galdós

Preguntad a un ciudadano de Noruega, de Rusia, de Norte América, del Brasil o de Australia qué piensan de las grandes cosas acaecidas en Tordesillas, en Toro, en Valladolid y en Zamora y alzarán los hombros, dando a entender que no les importa nada de lo que allí ha pasado. Pero nombradles El Toboso y exclamarán: ¡Oh, El Toboso! La patria de Dulcinea, la metrópoli del ideal más hermoso que vieron los siglos, la suma perfección femenina que mueve al hombre a colosales empresas. (Fragmento)