Martí y los niños

Daniel Mathews

En América fue Martí quien con más decisión asumió al niño como una alternativa válida. En esto no hacía más que ser consecuente con los rasgos románticos de nuestro modernismo y por ello con la superación de la superstición de la Ilstración que ha sido descrita por Octavio Paz (Los hijos del limo, 1974): "El romanticismo fue una reacción contra la Ilustración y, por tanto, estuvo determinado por ella: fue uno de sus productos contradictorios, tentativa de la imaginación poética por repoblar las almas que había despoblado la razón critica".